Aprender de los errores ajenos
La popularidad de los GLP-1 ha llevado a que muchos médicos los prescriban sin la formación adecuada. Estos son los errores más frecuentes que vemos en la práctica y cómo evitarlos.
1. Titular la dosis demasiado rápido
El error: Escalar la dosis antes de que hayan pasado las 4 semanas recomendadas en cada escalón, o saltarse pasos.
La consecuencia: Náuseas severas, vómitos, abandono del tratamiento.
La solución: Respetar estrictamente el calendario de titulación. Si hay síntomas gastrointestinales, mantener la dosis actual más tiempo antes de escalar.
2. No ajustar medicación concomitante
El error: Iniciar GLP-1 sin reducir sulfonilureas o insulina.
La consecuencia: Hipoglucemias, potencialmente graves.
La solución: Reducir sulfonilureas un 50% e insulina un 20-30% al inicio. Monitorizar glucemias y ajustar progresivamente.
3. Prescribir sin analítica basal
El error: Recetar sin conocer la función renal, tiroidea ni la situación metabólica del paciente.
La consecuencia: Prescripción en pacientes con contraindicaciones no detectadas.
La solución: Analítica basal obligatoria: glucosa, HbA1c, función renal, perfil lipídico, transaminasas, TSH y lipasa.
4. No informar sobre efectos secundarios
El error: No advertir de las náuseas y molestias gastrointestinales esperables.
La consecuencia: El paciente se asusta, deja el tratamiento y no vuelve.
La solución: Explicar claramente que las náuseas son frecuentes pero transitorias, y dar pautas de manejo dietético desde el inicio.
5. No hacer seguimiento
El error: Emitir la receta y no volver a ver al paciente hasta que solicita otra.
La consecuencia: Efectos adversos no detectados, mala adherencia, resultados subóptimos.
La solución: Programar seguimiento mensual durante la titulación y trimestral en mantenimiento.
6. Usar Ozempic para pérdida de peso sin documentar el uso off-label
El error: Prescribir Ozempic para adelgazar sin consentimiento informado ni justificación en historia clínica.
La consecuencia: Vulnerabilidad legal si surge un problema.
La solución: Usar Wegovy (que tiene la indicación aprobada) o, si no está disponible, documentar formalmente el uso off-label con consentimiento informado escrito.
7. Ignorar la composición corporal
El error: Medir solo el peso total sin atender a la pérdida de masa muscular.
La consecuencia: Sarcopenia, empeoramiento de la funcionalidad.
La solución: Medir composición corporal, recomendar ejercicio de fuerza y asegurar ingesta proteica adecuada.
8. No preguntar por antecedentes familiares de cáncer de tiroides
El error: Omitir esta pregunta en la anamnesis inicial.
La consecuencia: Prescribir a pacientes con contraindicación (antecedentes de carcinoma medular de tiroides o MEN2).
La solución: Incluirlo siempre en el cuestionario de primera visita.
9. Prescribir sin hablar de dieta y ejercicio
El error: Presentar el GLP-1 como solución única.
La consecuencia: Paciente dependiente del fármaco sin cambio de hábitos, rebote seguro al retirar.
La solución: Integrar siempre recomendaciones de alimentación y actividad física como parte del programa.
10. No planificar la duración del tratamiento
El error: Iniciar sin hablar de expectativas temporales.
La consecuencia: Paciente que espera tomar el fármaco 3 meses y perder todo el peso para siempre.
La solución: Explicar desde el inicio que es un tratamiento a largo plazo y que la retirada debe planificarse cuidadosamente.